Actualizado · 18 de septiembre de 2026
El Pirineo Aragonés no es un sitio, son seis o siete valles con carácter propio y carreteras que no se comunican entre sí por arriba. Por eso «las mejores rutas del Pirineo» es una lista que no sirve de nada si no dice en qué valle está cada una y cuánto se tarda en llegar.
Esta guía está organizada por valles, que es como se recorre de verdad, y escrita desde el Valle de Tena. De cada ruta decimos lo que importa antes de salir: dificultad real, cuándo tiene sentido hacerla y qué pasa si el día se tuerce.
De un vistazo
Lo primero: el desnivel manda, no los kilómetros
Es el error que más veces arruina una jornada aquí. Once kilómetros llanos por el fondo de un valle son un paseo largo. Seis kilómetros con setecientos metros de subida son una mañana dura que deja las piernas para el día siguiente.
Cuando lea una ficha de ruta, busque el desnivel acumulado antes que la distancia. Y desconfíe de la palabra «fácil»: circula mucha información optimista, y algunos de los recorridos que se anuncian como asequibles no lo son en absoluto.
Nuestra selección honesta de las que sí lo son está en rutas fáciles del Pirineo Aragonés, con el desnivel y la duración reales de cada una.
Valle de Tena
Es donde estamos y el valle que mejor conocemos. Tiene la particularidad de concentrar ibones accesibles a poca distancia unos de otros.
El ibón de Piedrafita es la mejor puerta de entrada: unas cuatro horas en circular, desnivel suave repartido y un lago glaciar al final. La ruta, paso a paso.
El ibón de Tramacastilla sube el listón: unos 430 metros de desnivel y entre hora y cincuenta y dos horas y media de subida. Aquí la contamos.
Los ibones de Anayet, con el pico reflejado en el agua, son la postal del valle. Ruta completa, y la subida al pico para quien quiera más.
El macizo de los Infiernos, desde el Balneario de Panticosa, encadena ibones de alta montaña bajo paredes de tres mil metros. Jornada seria.
El valle de Sobrepuerto es otra cosa: pueblos abandonados en los años sesenta, terreno cómodo y la práctica garantía de no cruzarse con nadie. La guía.
Y si tiene medio día, las excursiones cortas cerca de Biescas y las rutas que salen de Gavín.

Ordesa y Monte Perdido: cuatro sectores, cuatro días distintos
Esto confunde a casi todo el mundo, y conviene tenerlo claro antes de poner nada en el navegador: el Parque Nacional tiene cuatro sectores separados, con accesos distintos y sin carretera que los una por dentro.
Ordesa, por Torla. La ruta para casi todo el mundo es el fondo del valle hasta la cascada del Estrecho: prácticamente llana. Siguiendo hasta el final se llega a la Cola de Caballo, jornada completa pero cómoda. Y la circular por la Senda de los Cazadores y la Faja de Pelay son veinte kilómetros y una subida durísima: no es una ruta fácil por mucho que sea circular.
Añisclo, por Escalona. El circuito de San Úrbez son dos kilómetros y pico, tres cuartos de hora, y es probablemente la mejor relación esfuerzo-paisaje de todo el Pirineo.
Pineta, por Bielsa. Las cascadas del nacimiento del Cinca y los llanos de Lalarri, en circular de unas cuatro horas. La guía del valle.
Escuaín, el más pequeño y discreto de los cuatro.
Antes de ir a Ordesa, compruebe el acceso
En Semana Santa, verano y determinados fines de semana de otoño el coche particular no sube a la Pradera: hay que dejarlo en Torla y tomar el autobús lanzadera. La carretera de Añisclo funciona además en sentido único en temporada. Mírelo la noche antes: equivocarse cuesta la mañana entera.
Bujaruelo y el valle del Ara
Al otro lado del puente de los Navarros, fuera del parque nacional. Mismo tipo de paisaje que Ordesa y una fracción de la gente, con la ventaja añadida de que el acceso en coche es libre todo el año.
La ruta clásica sube por pista ancha desde el Puente de los Navarros hasta el puente medieval de San Nicolás de Bujaruelo, sin pérdida posible. Desde ahí, el valle de Otal se adentra todavía más, con un pueblo abandonado al fondo. La guía del valle.
Es también nuestro plan B habitual cuando alguien se queda sin plaza en la lanzadera de Torla.
Valle del Aragón y Canfranc
Hacia el oeste, pasando Jaca. Es terreno de ibones de alta montaña alrededor de Candanchú y Astún, y de valles glaciares como Canal Roya, que se recorre cómodamente por su fondo.
Todo esto se combina bien con Canfranc y su estación internacional, que resuelve la tarde cuando la mañana se ha ido en el monte.
Valles Occidentales: Hecho y Ansó
Los más occidentales y los menos transitados del Pirineo aragonés. Bosque de haya y abeto, pastos altos y una sensación de vacío que ya no se encuentra en Ordesa.
La referencia es la Selva de Oza, en el valle de Hecho, con recorridos por el fondo del valle aptos para cualquiera y ascensiones serias saliendo de ahí, como el Castillo de Acher, que es una jornada completa de montaña. Están en la guía de los valles de Hecho y Ansó, a algo más de una hora desde aquí.

Sobrarbe y Ribagorza
Al este. Aínsa y el Sobrarbe quedan a hora y media y sirven de base para Pineta y Añisclo. Más allá está el valle de Benasque, con el Aneto y los Posets, que es alta montaña mayor y queda a unas tres horas de aquí: no es plan de día, hay que dormir allí.
Las rutas, ordenadas por dificultad
Para empezar. Fondo del valle de Ordesa, San Úrbez en Añisclo, Bujaruelo, Sobrepuerto y las cortas de Biescas. Todas en rutas fáciles y en rutas circulares.
Un paso más. Ibón de Piedrafita, ibón de Tramacastilla, Cola de Caballo por el fondo, Lalarri en Pineta.
Jornada seria. Ibones de Anayet, macizo de los Infiernos, Faja de Pelay, Balcón de Pineta, Castillo de Acher.
Alta montaña. Pico Anayet, pico Palas y las cimas de tres mil, que ya piden experiencia y material.
Cuándo ir
De junio a octubre es la ventana de la alta montaña. Por encima de los 2.000 metros puede haber nieve hasta bien entrado junio.
Julio y agosto lo tienen todo abierto, con la contrapartida de la gente y de los aparcamientos llenos a media mañana.
Septiembre y primeros de octubre son nuestra época: mismo terreno, hayedos en color, sin restricciones de acceso y sin colas.
De noviembre a mayo el fondo de los valles sigue siendo transitable, pero las rutas altas pasan a ser terreno de nieve y cambian de categoría. Lo tratamos aparte en rutas de invierno del Pirineo Aragonés.

Qué llevar y qué mirar antes de salir
Calzado con suela de agarre, agua para todo el recorrido, y una capa fina de abrigo aunque abajo haga calor: a dos mil metros y parado, la temperatura cae en picado. Lo desarrollamos con las temperaturas reales del valle en qué ropa llevar al Pirineo.
El recorrido descargado en el móvil y batería de sobra. La cobertura en estos valles es irregular y falla justo donde hace falta.
El parte del día, y en invierno también el boletín de aludes. Y una costumbre que salva jornadas: mirar el viento, no solo la lluvia.
Frontal en la mochila, aunque no piense usarlo. Y avise de por dónde va y a qué hora piensa volver, que es lo que más ayuda si algo sale mal. El teléfono de emergencias en montaña es el 112.
Nuestro consejo
Salga temprano. No solo por la tormenta de tarde, habitual en verano, sino porque a media mañana los aparcamientos de los accesos ya están llenos.
Empiece por una ruta corta el primer día aunque tenga buena forma. Las piernas se hacen, y aquí el terreno cansa más de lo que parece.
Si va con niveles distintos, elija lineal en vez de circular: cada uno anda lo que quiere y da la vuelta sin romper el plan de nadie.
Y dé la vuelta a tiempo. La montaña sigue ahí la semana que viene.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor ruta del Pirineo Aragonés si solo puedo hacer una?
El fondo del valle de Ordesa hasta la cascada del Estrecho. Es cómoda, espectacular y la puede hacer casi cualquiera.
¿Cuál es la más fácil de todas?
El circuito de San Úrbez, en el cañón de Añisclo: unos tres cuartos de hora y prácticamente sin desnivel.
¿Se puede ir con perro?
Sí, con la correa puesta. En el Parque Nacional la normativa prohíbe llevar perros sueltos y hay restricciones en zonas de reserva. Todo el detalle en el Pirineo con perro.
¿Y con niños?
Depende mucho de la edad. Lo tenemos desglosado en el Pirineo con niños, por edades.
¿Hace falta guía?
Para senderismo señalizado, no. Para alta montaña, barrancos o ferratas, sí la primera vez. Las empresas de la zona están en nuestra guía de tiendas y guías.
Y después
Para organizar los días en orden, el itinerario de cinco días. Y para todo lo que se puede hacer además de andar, turismo activo en el Pirineo Aragonés.
¿Tiene una casa en el Pirineo?
Acompañamos a un número muy corto de propietarios del Valle de Tena y del Serrablo a poner su casa en valor sin perder lo que la hace suya.








