Ruta a los ibones de Anayet: cómo subir, dónde aparcar y cuánto se tarda

Naturaleza

Actualizado · 19 de septiembre de 2026

Los ibones de Anayet son el gran clásico del Valle de Tena, y con razón: dos lagos de alta montaña a 2.227 metros con el pico Anayet reflejado en el agua. Es la foto que todo el mundo ha visto del Pirineo Aragonés, y Formigal, junto al punto de salida, está a 30 minutos en coche de Casa Biescas.

Esta es la ruta desde el Valle de Tena, por el Corral de las Mulas. Hay otra opción desde Canfranc por la Canal Roya, pero la de aquí es la corta.

La ruta en un vistazo

Salida

Aparcamiento de Anayet, junto a la A-136 (Formigal)

Desde Casa Biescas

Formigal, a 30 minutos en coche

Distancia

11,4 km, ida y vuelta por el mismo camino

Desnivel

660 m, según Senderos Turísticos de Aragón

Duración

Unas 4 horas, según Senderos Turísticos de Aragón

Dificultad

Media. Sin dificultad técnica

Ibón de Anayet con el pico Anayet reflejado en el agua, Valle de Tena
Los ibones de Anayet, a 2.227 m, con el pico reflejado

El truco del aparcamiento que ahorra 2 km

Este es el dato que más agradece la gente y que casi ningún sitio explica.

Se sube el Valle de Tena hacia el norte por la carretera del Portalet hasta la estación de Formigal. A lo largo de la carretera hay varios aparcamientos: el coche se deja en el de Anayet.

Pero hay un matiz importante: si las pistas de esquí siguen abiertas, se puede continuar en coche hasta un segundo aparcamiento y ahorrarse un tramo de 2 kilómetros por asfalto que se hace bastante tedioso. Fuera de temporada de esquí no hay más remedio que caminarlo.

Traducido: la misma ruta puede ser de 11 kilómetros o de 15 según la época y según dónde consigas dejar el coche. Cuéntalo antes de salir.

Cómo es la subida

Pasado el segundo aparcamiento se sigue recto por un sendero de pendiente suave que enseguida se convierte en un camino bastante llano. Ese tramo engaña, porque el desnivel de verdad llega después.

La ruta no tiene ninguna dificultad técnica: no hay trepadas ni pasos aéreos. Lo que tiene es bastante desnivel en poca distancia, así que conviene ir con un mínimo de forma física para disfrutarla en vez de sufrirla.

Arriba, los dos ibones aparecen de golpe, con el Anayet y el Vértice cerrando el fondo. Es de esos sitios donde la gente se sienta y no habla durante un rato.

Ibones de Anayet al atardecer con el pico Anayet al fondo, Pirineo Aragonés
La luz de última hora sobre los ibones

Si te quedan fuerzas: el Vértice de Anayet

Desde los ibones sale un sendero por la cresta que sube al Vértice de Anayet, a unos 2.550 metros. Son aproximadamente 2 kilómetros más y 305 metros de desnivel, alrededor de una hora de subida.

Merece la pena si vas sobrado: desde arriba se ve el Midi d’Ossau al norte y medio Pirineo Aragonés al sur. Pero es una ampliación, no un paseo: súmale la hora de subida y otro tanto de bajada al cómputo del día.

Cuándo ir

De finales de junio a octubre es la ventana segura. Antes de junio suele quedar nieve en la parte alta, y con nieve esto deja de ser senderismo.

En pleno verano, el aparcamiento se llena antes de las diez de la mañana. O madrugas o vas a última hora de la tarde. La segunda opción tiene premio: la luz de las últimas horas sobre el agua es a lo que deben su fama estas fotos.

Nuestro consejo

Sube con la comida. Arriba no hay nada: ni refugio, ni fuente fiable, ni sombra. Lleva al menos un litro y medio de agua por persona y algo de comer, porque el sitio invita a quedarse mucho más rato del que uno tenía pensado.

Y no te fíes del verano: a 2.200 metros, en julio, la media de las mínimas ronda los 9 grados. En cuanto el sol se va detrás del Anayet, la temperatura cae de golpe. El cortavientos en la mochila no es opcional.

Ibón de Anayet y la silueta del pico Anayet a primera hora, Formigal
A primera hora, antes de que llegue la gente

Con perro

Anayet no está dentro del Parque Nacional de Ordesa, así que aquí no rige su normativa: puedes subir con perro. Otra cosa es si le conviene. El tramo final es pedregoso y a pleno sol, y en verano la piedra se calienta bastante para unas almohadillas; si tu perro no está acostumbrado a caminar en montaña, mejor otra ruta. Lleva agua para él aparte de la tuya —en los ibones hay agua, pero llegas ya con la sed puesta— y ten a mano la correa: arriba suele haber ganado suelto y no hace falta explicar cómo acaba eso.

Si viajas con perro por la zona, tenemos reunido lo que sí y lo que no se puede hacer en el Pirineo con perro.

Qué meter en la mochila

No hace falta equipo técnico, pero sí sentido común de alta montaña. A 2.227 metros el tiempo cambia de humor deprisa.

  • Calzado que agarre. El último tramo es piedra suelta. Las zapatillas de calle son la causa número uno de tobillos torcidos aquí.
  • Agua de sobra. Más de la que crees. La subida es continua y casi toda al sol.
  • Cortavientos o forro. Arriba, junto al agua, corre aire aunque abajo hiciera calor.
  • Gorra, gafas y crema. El sol de montaña quema el doble y encima no te enteras.
  • Bastones, sobre todo para bajar, que es cuando se castigan las rodillas.

Si te falta algo, en el valle hay dónde alquilarlo o comprarlo: lo tienes ordenado por zonas en dónde alquilar material de montaña. Y para la ropa en sí, qué ropa llevar al Pirineo en verano.

Cuatro errores que se ven cada verano

Salir tarde. Es el error más repetido y el más caro. En julio y agosto las tormentas de tarde son habituales en el Pirineo, y a 2.227 metros, junto a dos láminas de agua y sin un árbol alrededor, no hay dónde meterse. Empezar temprano no es para hacer la ruta más rápido: es para estar de vuelta antes de que cambie.

Fiarse de la foto. Las imágenes de los ibones con el Anayet detrás y el agua como un espejo están hechas a primera hora, con el aire parado. A mediodía suele haber viento y el reflejo no sale. Si vienes por la foto, madruga.

Dar por hecho que en junio no hay nieve. En un año normal quedan neveros en el tramo final bien entrado junio, y en primavera tardía la ruta puede requerir material que no llevas. Si vas fuera de temporada, mira el parte y, si dudas, cambia de plan.

Bajar corriendo. La bajada por piedra suelta es donde se producen casi todos los sustos. Se tarda menos que subiendo, pero no tan poco como uno cree.

Si el día no acompaña

Anayet en un día de niebla no tiene ninguna gracia: se sube una cuesta, se llega arriba y no se ve nada. No pasa nada por dejarlo para otro día. Alternativas a mano y más resguardadas: rutas fáciles del Pirineo Aragonés y excursiones cortas cerca de Biescas, que aguantan mejor un día regular.

Cómo encaja en un fin de semana

Anayet ocupa media jornada larga, así que la tarde queda libre. Lo más natural es bajar a Sallent de Gállego y acercarse a Lanuza, que está a diez minutos y se recorre en un paseo: el contraste entre la alta montaña de la mañana y el pueblo de piedra junto al embalse por la tarde funciona muy bien.

Y si te has quedado con ganas de más y de altura, la continuación lógica es subir al pico Anayet desde los ibones, que ya es otra historia y conviene leerla antes de decidir.

Quien quiera encadenar varios días de caminata por la zona encontrará más rutas, ordenadas de fáciles a exigentes, en la guía de senderismo desde Casa Biescas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en subir a los ibones de Anayet?
Entre 3 y 4 horas ida y vuelta, según dónde dejes el coche y el ritmo. La subida sola ronda las 2 horas.

¿Es una ruta difícil?
No tiene dificultad técnica, pero acumula bastante desnivel en poca distancia. Es de dificultad media.

¿Se puede hacer con niños?
Con niños acostumbrados a andar, sí. No es una ruta para carro ni para primerizos muy pequeños.

¿Dónde se aparca?
En el aparcamiento de Anayet, junto a la A-136 en Formigal. Con las pistas abiertas se puede llegar a un segundo aparcamiento y ahorrar 2 km de asfalto.

¿Se puede uno bañar en los ibones?
Hay quien lo hace, pero el agua está fría todo el año. No es un baño de playa.

¿Cuál es la mejor época?
De finales de junio a octubre. Fuera de esa ventana puede haber nieve en la parte alta.

¿Se puede subir con perro?
Sí. Anayet queda fuera del Parque Nacional de Ordesa, así que no le aplica su normativa. Lleva correa (hay ganado suelto), agua para él y ten en cuenta que el tramo final es pedregoso y se calienta al sol.

¿Hace falta material especial?
En verano no: calzado que agarre, agua de sobra, cortavientos y protección solar. Los bastones se agradecen sobre todo en la bajada. Fuera de temporada, con neveros, la cosa cambia y ya no es una excursión sin más.

¿Se puede hacer en invierno?
Con nieve deja de ser senderismo y pasa a ser una salida invernal, con el material y la experiencia que eso exige. Si no los tienes, se hace con guía o se deja para el verano.

Y después

Si la ruta te ha sabido a poco, la ampliación natural es el pico Anayet desde los ibones. Y si buscas otros ibones más tranquilos: el ibón de Tramacastilla o el ibón de Piedrafita en recorrido circular. Para días más suaves, cinco excursiones cortas cerca de Biescas y más rutas cerca de Gavín. Y antes de hacer la mochila, qué ropa llevar al Pirineo en verano.

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Casa Biescas, en Gavín

Casa Biescas está en Gavín, una entidad local menor del municipio de Biescas, en la comarca del Alto Gállego.

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