Actualizado · 18 de septiembre de 2026
Escarrilla es uno de esos pueblos por los que pasa todo el mundo y en los que no para casi nadie. Está en mitad del Valle de Tena, en la carretera que sube hacia Panticosa, Sallent y Formigal, y quien va con prisa lo ve por la ventanilla en quince segundos.
Merece más. Tiene un casco de piedra con arquitectura pirenaica de verdad, un puente del siglo XIX, un puñado de fuentes que se pueden recorrer como quien hace una ruta, y a su alrededor una de las excursiones más bonitas y menos masificadas del valle. Está a quince minutos en coche desde Gavín.
De un vistazo
Dónde
Valle de Tena, Alto Gállego
Desde Gavín
unos 15 minutos en coche
Lo que hay que ver
el puente viejo y las fuentes
La excursión
embalse de Escarra, 9,8 km
Deporte
vías ferratas, barranco y bikepark
A Formigal
15 minutos más
El casco: el puente viejo y las fuentes
Lo primero que hay que hacer en Escarrilla es andar por él. Las casas son las típicas de montaña del valle, de piedra y con tejado de pizarra, y el puente viejo —de piedra, del siglo XIX— sigue siendo uno de los pasos más transitados de la zona por quien sube a Panticosa.
El detalle que casi nadie conoce son las fuentes. Están repartidas por distintos puntos del pueblo y ninguna se parece a otra: la fuente de La Casilla, reformada pero conservando partes de la original; la del Barrio Alto, de la que se mantiene el remate superior antiguo; y la de los Sifones, rectangular y rematada con una moldura. Buscarlas las tres es un paseo de media hora que funciona muy bien con niños.

La iglesia parroquial
Es una de las iglesias destacables de esta parte del valle y guarda un retablo barroco dedicado a la Virgen del Costechal. No es una visita larga, pero encaja bien en el paseo por el casco.
La excursión al embalse de Escarra
Es el plan grande de Escarrilla y la razón por la que mucha gente llega hasta aquí. El itinerario sube desde el propio pueblo siguiendo los senderos señalizados PR-HU 91 —el Camino de Crampas y el Camino de los Condenados— hasta el embalse de Escarra, y se puede alargar hacia la Punta de la Cochata.
Los números conviene saberlos antes de salir: la circular ronda los 9,8 kilómetros, acumula unos 596 metros de desnivel positivo, alcanza los 1.664 metros de altitud y se va a las cuatro horas largas contando paradas. Está catalogada como exigente. No es la ruta para empezar la semana ni para hacerla después de comer.
A cambio, el embalse en lo alto, rodeado de montaña y con muchísima menos gente que los ibones famosos del valle, es de los sitios que la gente recuerda. Si busca algo más suave, mire los ibones de Tramacastilla o la lista de excursiones cortas cerca de Biescas.

Vías ferratas
Escarrilla tiene varias, y aquí hay que matizar algo que se lee a menudo mal: no todas son fáciles. La vía ferrata del Escuacho es la que recomiendan para estrenarse: recorrido muy variado, con tramos verticales, puentes y travesías, dificultad de fácil a media, y unas tres horas de actividad completa contando aproximación y regreso. Pero en la zona hay también una vía catalogada K4, de dificultad alta, con 65 metros de desnivel y unos tres cuartos de hora de progresión.
En todos los casos hace falta arnés, disipador de energía y casco. Si nunca ha hecho una ferrata, lo sensato es contratar una empresa de la zona y no estrenarse por libre.
El barranco del Escarra y el bikepark
Para el barranquismo está el descenso de la garganta del río Escarra, con un salto espectacular de 35 metros; la aproximación se hace por el camino de los Forzados. Y para la bici de montaña, el bikepark El Campillo, en el propio pueblo, junto a la antigua carretera A-136 a la altura del túnel de Escarra.

Por qué Escarrilla está donde está
Escarrilla no es un pueblo de paso por casualidad. Es el nudo del Valle de Tena alto: aquí la carretera se bifurca y hay que decidir. A la derecha se sube a El Pueyo de Jaca, Panticosa y el Balneario. De frente se sigue a Sallent de Gállego, Lanuza, Formigal y el Portalet.
Eso convierte a Escarrilla en la parada natural del valle. Es donde se reposta, donde se come cuando se vuelve de una ruta y donde se para a decidir qué se hace con la tarde. Y explica que tenga más servicios de los que le corresponderían por tamaño.
Cuándo ir y cuánto tiempo dedicarle
El casco se ve en una hora larga, con calma, incluyendo el puente viejo, las fuentes y la iglesia. No es una visita de jornada completa y no conviene plantearla así.
Lo que sí da para el día es combinar: casco por la mañana, subida al embalse de Escarra, comer en el pueblo y dejar la tarde para Panticosa o Sallent, que están a diez minutos en cada dirección.
En verano es cuando funciona todo: ferratas, barranco, bikepark y el embalse en su mejor momento. En otoño el entorno del Escarra se pone de color y desaparece la gente. En invierno el pueblo es base de esquí y las actividades de roca quedan fuera de temporada: con hielo, los cables de las ferratas son peligrosos.
Antes de meterse en una ferrata
Lo repetimos aquí porque es el punto donde más nos preocupa que alguien se confíe. Las vías ferratas del entorno de Escarrilla no son todas iguales. Conviven recorridos razonables para gente sin experiencia con alguno de dificultad alta, y el hecho de que salgan del mismo pueblo no las hace equivalentes.
Tres comprobaciones antes de ir. La graduación concreta de esa vía, no la del pueblo ni la de la de al lado. El material: arnés, casco y disipador homologado y en buen estado, que no es lo mismo que una cuerda y buena voluntad. Y la meteorología: con roca mojada o tormenta prevista, no se entra.
Si es su primera ferrata, vaya con guía. Por lo que cuesta una jornada se aprende a leer la vía, a progresar con seguridad y a saber cuándo dar media vuelta. Tenemos las empresas de la zona en la guía de tiendas de montaña y guías del Pirineo Aragonés, con lo que hay que exigirles: registro de turismo activo, seguro y titulación.
Dónde aparcar y cómo moverse
El pueblo tiene aparcamiento a la entrada y el casco se recorre andando sin más. En agosto y en fines de semana de esquí se llena, así que si llega tarde tendrá que dejar el coche algo más lejos y caminar unos minutos.
Para el embalse de Escarra y para los accesos a las ferratas hay que subir por pista: informarse antes de hasta dónde se puede llegar en coche, porque cambia según la época y el estado del firme.
Qué hay al lado
Escarrilla funciona muy bien como punto medio del valle. A un cuarto de hora están Panticosa y su balneario, y en el sentido contrario Sallent de Gállego y Formigal. Entre medias quedan Lanuza y su escenario flotante, y más abajo Hoz de Jaca con la tirolina.
Para verlo todo en el orden que tiene sentido, tenemos ordenados los pueblos del Valle de Tena.

Nuestro consejo
Pare el coche. Escarrilla está en la carretera que todo el mundo usa para subir a Formigal y a Panticosa, y por eso casi nadie se detiene. Media hora andando por sus calles, buscando las fuentes una a una, cambia bastante la idea que uno se lleva del valle.
Si va a subir al embalse de Escarra, salga pronto y cuente con la mañana entera. No es un paseo: son casi diez kilómetros y unos 600 metros de desnivel. Mucha gente lo empieza a mediodía pensando que es corto y se da la vuelta a mitad.
Y para las ferratas, material y cabeza. Aquí hay desde una vía ideal para estrenarse hasta una K4 de dificultad alta; no son lo mismo y no se hacen sin arnés, disipador y casco. Si es su primera vez, contrate un guía.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está Escarrilla y cómo se llega?
En el Valle de Tena (Alto Gállego, Huesca), a unos 15 minutos en coche desde Gavín por la carretera del valle, camino de Sallent de Gállego y Formigal.
¿Cuánto se tarda en subir al embalse de Escarra?
La circular desde el pueblo ronda los 9,8 km con unos 596 m de desnivel y unas 4 horas de reloj. Se considera exigente, no un paseo.
¿Las vías ferratas son para principiantes?
Depende de cuál. La del Escuacho es de nivel fácil-medio y funciona bien como primera ferrata; hay otra catalogada K4, de dificultad alta. Todas exigen arnés, disipador y casco.
¿Es buen destino con niños?
Para el pueblo, las fuentes y el bikepark, sí. Para el embalse y las ferratas, solo con niños mayores y acostumbrados a andar.
Escarrilla no es el pueblo más fotografiado del Valle de Tena y probablemente nunca lo sea. Es el pueblo desde el que se sube a un embalse que no sale en las guías, se hace una primera ferrata sin agobios y se vuelve a cenar sin haber visto una cola. Está a quince minutos de Gavín.
Preguntas frecuentes
¿Son fáciles las vías ferratas de Escarrilla?
No todas. Conviven recorridos asequibles con alguno de dificultad alta. Mire la graduación concreta de la vía que va a hacer, no la del pueblo, y si es su primera vez vaya con guía.
¿Se puede llegar en coche al embalse de Escarra?
Se sube por pista, y hasta dónde se puede llegar cambia según la época y el estado del firme. Infórmese antes en el pueblo.
¿Cuánto tiempo hace falta para ver Escarrilla?
El casco, con el puente viejo, las fuentes y la iglesia, se ve en una hora larga. Para el día completo, combínelo con el embalse de Escarra o con Panticosa y Sallent, a diez minutos en cada dirección.
¿Y en invierno?
Funciona como base de esquí, pero las actividades de roca quedan fuera de temporada: con hielo, los cables de las ferratas son peligrosos.
¿Tiene una casa en el Pirineo?
Acompañamos a un número muy corto de propietarios del Valle de Tena y del Serrablo a poner su casa en valor sin perder lo que la hace suya.









