Actualizado · 18 de septiembre de 2026
En invierno, una ruta no es la misma ruta. El camino que en agosto se hace en zapatillas puede estar en enero bajo medio metro de nieve, con el sol poniéndose a las seis y sin una sola huella delante. No es peor —para muchos es el mejor momento del año en el Pirineo—, pero es otra cosa, y conviene plantearlo como tal.
Esta guía ordena las rutas de invierno del Pirineo Aragonés en tres niveles, del paseo con raquetas a la ascensión de alta montaña. La diferencia entre ellos no es la distancia, es el material y el conocimiento que hace falta.
El invierno de un vistazo
Nivel 1. Bosque y fondo de valle con raquetas
Es por donde hay que empezar, y para mucha gente es donde hay que quedarse. Pistas forestales y caminos de fondo de valle, con poco desnivel, terreno arbolado y ningún riesgo de alud porque sencillamente no hay pendiente suficiente por encima.
Con raquetas y bastones basta. Se aprende a andar con ellas en cinco minutos, y la sensación de cruzar un hayedo nevado sin oír nada no se parece a nada del resto del año.
Alrededor de Biescas y del Valle de Tena hay varios recorridos de este tipo, y muchos coinciden con rutas que ya se conocen en verano. Las excursiones cortas cerca de Biescas funcionan bien como punto de partida- en invierno se hacen más lentas y más bonitas.

Nivel 2. Ibones y valles abiertos
Aquí empieza a haber desnivel de verdad y terreno sin árboles. Sigue siendo raquetas, pero ya no da igual el día que se elija ni por dónde se pase.
El ibón de Piedrafita es el ejemplo más cercano. En verano es la ruta que recomendamos a todo el mundo; en invierno, con nieve, se convierte en una salida seria pero asequible para quien ya ha hecho unas cuantas con raquetas. Lo mismo ocurre con los valles abiertos del entorno de Bujaruelo y Otal.
En este nivel ya hay que leer el boletín de aludes antes de salir y saber qué laderas evitar. Y es donde más sentido tiene contratar un guía la primera vez- por lo que cuesta una jornada se aprende a leer el terreno para todos los inviernos siguientes.


Nivel 3. Alta montaña invernal
Y aquí hay que hablar claro, porque circula información engañosa. El pico Perdiguero, en el macizo que separa el valle de Benasque de Francia, ronda los 3.220 metros. Desde donde se deja el coche hasta la cima hay del orden de 1.600 metros de desnivel, y una jornada de unas diez horas contando paradas.
En invierno eso no es senderismo. Es alpinismo de dificultad moderada- exige crampones, piolet y saber usarlos, material de seguridad en nieve, criterio para evaluar el estado del manto y experiencia previa en terreno similar. Se han dado accidentes graves por subestimarlo.
Lo decimos porque el Perdiguero aparece con frecuencia en listas de «mejores rutas de invierno» sin ninguna de estas advertencias. Es una ascensión magnífica y merece hacerse. Con el material, la compañía y la formación adecuados, o con un guía de alta montaña.
Otro apunte práctico- el valle de Benasque está a unas tres horas en coche de Gavín. No es una excursión de día desde aquí.

Lo que cambia en invierno
La luz. En diciembre y enero se hace de noche antes de las seis. Una ruta que en verano se empieza a las diez, en invierno hay que empezarla a las ocho. Lleve frontal siempre, aunque no piense usarlo.
El boletín de aludes. AEMET publica a diario el nivel de peligro de aludes para el Pirineo aragonés. Con nivel 3 o superior, cualquier terreno con pendiente deja de ser recomendable si no se sabe exactamente lo que se hace.
La orientación. La nieve borra el camino. Las señales quedan enterradas y las huellas anteriores pueden llevar a cualquier parte. Lleve el track descargado en el móvil y batería de sobra, que el frío la consume el doble de rápido.
El frío parado. Andando se va bien; en cuanto uno se detiene, la temperatura cae en picado. Una capa de abrigo que solo se pone en las paradas es de lo más útil que se puede llevar en la mochila. Lo detallamos en la guía de ropa de montaña.

Nuestro consejo
Si es su primer invierno aquí, empiece por el nivel 1 aunque tenga buena forma física. La condición no sustituye al criterio en nieve.
Alquile las raquetas en el valle antes de subir. Es barato y se prueban con calma.
Avise de por dónde va y a qué hora piensa volver. Es lo que más ayuda si algo sale mal.
Y si el parte de aludes no acompaña, cambie el plan sin darle más vueltas. La montaña sigue ahí la semana que viene.
Qué llevar en la mochila de invierno
La lista cambia bastante respecto al verano, y hay tres cosas que la gente olvida sistemáticamente.
Siempre, sea cual sea el nivel: capas técnicas en vez de algodón, chaqueta impermeable y cortavientos, guantes, gorro, braga de cuello, gafas de sol de categoría alta —la nieve refleja muchísimo— y crema solar, que en invierno se olvida y quema igual.
Frontal, siempre. Es lo primero que se deja en casa y lo que más falta hace: en diciembre y enero anochece antes de las seis, y cualquier retraso te deja andando a oscuras.
Termo con algo caliente y comida de más. En frío se gastan muchas más calorías, y parar veinte minutos a comer algo templado cambia el ánimo del grupo.
Manta térmica y botiquín pequeño. Pesan nada y son la diferencia entre un susto y un problema si alguien se tuerce un tobillo lejos del coche.
Y para los niveles 2 y 3, el material técnico que corresponda —raquetas, crampones, piolet, ARVA, pala y sonda— con el conocimiento para usarlo. Llevarlo sin saber manejarlo no protege de nada.
Antes de salir: la rutina de los cinco minutos
En invierno la preparación pesa más que la forma física. Estas cinco comprobaciones se hacen en cinco minutos y evitan la mayoría de los sustos.
El boletín de peligro de aludes. Se publica a diario para el Pirineo aragonés con una escala de 1 a 5 y, lo que más importa, con las orientaciones y cotas problemáticas. A partir de grado 3 hay que cambiar de plan salvo que se sepa exactamente lo que se hace.
El parte de montaña, no el de la ciudad. Viento, cota de nieve y visibilidad. El viento es el factor que más subestima la gente: a 2.000 metros cambia por completo la sensación térmica.
Las horas de luz. Calcula la vuelta con una hora de margen sobre el anochecer, y aun así lleva frontal.
El estado de las carreteras. Puertos y accesos de valle pueden estar cerrados o exigir cadenas. Se consulta el mismo día.
Y decir a dónde vas. Un mensaje con la ruta y la hora prevista de regreso. Si algo pasa, reduce la búsqueda de horas a minutos.
En caso de emergencia, el número es el 112. Da tu posición lo más precisa posible, qué ha ocurrido y cuántas personas sois, y después ahorra batería.
Dónde alquilar el material
No hace falta comprar nada para empezar. Las raquetas y los bastones se alquilan por días en las tiendas de deporte del valle —en Biescas, Sallent y las propias estaciones— y salen por muy poco comparado con lo que cambian el día.
Para crampones, piolet y material de seguridad de aludes, el alquiler existe igual, pero ahí la recomendación es otra: si no sabes usarlos, contrata un guía. La lista de tiendas y de guías titulados del valle está en el directorio de tiendas y guías del Pirineo Aragonés.
Preguntas frecuentes
¿Hacen falta raquetas siempre?
No. En fondos de valle con nieve pisada y dura se puede ir con botas y crampones ligeros. Con nieve reciente y blanda, sin raquetas se hunde uno hasta la rodilla y la ruta se vuelve agotadora.
¿Se puede hacer con niños?
En el nivel 1, sí, y funciona muy bien. Recorridos cortos, algo caliente en el termo y volver antes de que se cansen.
¿Y si no quiero andar por la nieve?
Entonces el plan es otro- pistas, mushing o el telecabina. Lo tiene en la guía de Formigal y Panticosa y en la de qué hacer en el Pirineo en invierno.
¿Cuándo hay mejor nieve?
Normalmente de mediados de enero a primeros de marzo. Diciembre es irregular y en marzo la nieve se ablanda pronto por la tarde.
Y después
Cuando se funda la nieve, las mismas rutas vuelven a ser otra cosa. Las tiene en rutas fáciles del Pirineo Aragonés y en el circular del ibón de Piedrafita.
Y si lo que quiere es esquiar en pistas en vez de andar por la nieve, la comparativa de estaciones está en dónde esquiar en el Pirineo.
¿Tiene una casa en el Pirineo?
Acompañamos a un número muy corto de propietarios del Valle de Tena y del Serrablo a poner su casa en valor sin perder lo que la hace suya.









