Consulta disponibilidad

Aguas termales de Yesa (Tiermas): cuándo se ven y cómo llegar

Naturaleza

Actualizado · 18 de septiembre de 2026

Hay un sitio en el Pirineo donde uno se mete en agua caliente al aire libre, gratis, rodeado de ruinas, y donde algunos años no hay nada que ver. Son las aguas termales de Yesa, también llamadas termas de Tiermas: unas pozas de agua sulfurosa que solo asoman cuando el nivel del embalse baja lo suficiente.

Esa es la clave y es lo que casi ningún artículo explica bien. No es un balneario ni una instalación con horario: es el fondo de un pantano que unos meses al año deja de estar bajo el agua. Aquí va todo lo que hay que saber antes de coger el coche, empezando por cómo comprobar si merece la pena el viaje.

La ficha rápida

Dónde

Tiermas, embalse de Yesa (Zaragoza)

Cuándo

septiembre y octubre, sobre todo

Temperatura

manantial sulfuroso a unos 42 °C

Precio

gratis, sin ningún servicio

Desde Gavín

unos 95 km, hora y cuarto larga

Requisito

que el embalse esté bajo

Qué son: el balneario que se tragó el pantano

Hasta mediados del siglo XX, Tiermas era un pueblo con vida propia y un balneario que aprovechaba sus manantiales sulfurosos. El nombre no es casual: viene del latín thermae, y las aguas llevaban en uso desde época romana.

La construcción del embalse de Yesa cambió eso. El pueblo quedó deshabitado, sus vecinos se marcharon y el balneario acabó bajo el agua. Lo que queda hoy son las ruinas del casco viejo en lo alto, visibles todo el año, y las del propio balneario abajo, que solo emergen cuando el pantano está bajo.

Ruinas del pueblo de Tiermas asomadas al embalse de Yesa
Las ruinas de Tiermas, arriba, se ven todo el año

Cuándo se pueden ver (la parte que decide el viaje)

Los meses buenos son septiembre y octubre. La razón es agrícola, no turística: cuando termina la campaña de riegos, el embalse ha soltado la mayor parte de su agua y el fondo queda al descubierto. En algunos años ese descenso se alarga hasta bien entrado el invierno; en otros, unas lluvias fuertes lo cortan de golpe.

La referencia práctica que usa la gente de la zona es el porcentaje de llenado: las pozas suelen quedar accesibles cuando el embalse baja de alrededor del 29 %. Ese dato lo publica a diario la Confederación Hidrográfica del Ebro, y consultarlo la víspera es la diferencia entre un plan redondo y tres horas de coche para mirar una lámina de agua.

Dicho de otro modo: si viene en julio o en primavera, no lo intente. No estarán.

Cómo llegar y dónde aparcar

Desde Gavín son unos 95 kilómetros, poco más de hora y cuarto: se baja a Sabiñánigo, se sigue a Jaca y desde allí se toma la N-240 hacia el oeste, bordeando el embalse. Desde Zaragoza se llega por Sos del Rey Católico.

El acceso es sencillo pero poco señalizado. Hay un apartadero pequeño en la cuneta de la carretera desde el que se baja andando en unos minutos. Algo más adelante arranca una pista con bastantes baches que llega hasta las mismas pozas, pero para bajarla conviene un todoterreno; con un coche normal es mejor aparcar arriba y caminar.

Arco de las ruinas de Tiermas enmarcando las aguas turquesas del embalse de Yesa
Desde las ruinas se abre la vista al embalse

Cómo es el baño

Las pozas no son una instalación: son huecos delimitados con piedras que la propia gente ha ido montando alrededor de los puntos donde brota el agua caliente. El manantial sale a unos 42 grados y, al mezclarse, deja charcas de agua claramente caliente en mitad de un paisaje que es todo lo contrario: barro, piedra y el agua fría del pantano al lado.

Ese contraste es exactamente la gracia del sitio. Bañarse en agua termal con las ruinas de un balneario alrededor y el embalse enfrente no se parece a nada. Y conviene decirlo: es un baño tradicionalmente asociado al descanso y a la relajación, pero no es un tratamiento médico ni sustituye a ninguno.

Pozas de agua termal entre las ruinas del balneario de Tiermas, en el embalse de Yesa
Las pozas, delimitadas a mano con piedras, entre las ruinas del balneario

Lo que conviene saber antes de ir

Es un lugar sin ningún servicio. No hay vestuarios, ni duchas, ni baños, ni papeleras, ni socorrista. Hay que llegar con la ropa de baño puesta o cambiarse en el coche, llevarse toda la basura y contar con que el terreno es fondo de embalse: barro resbaladizo, piedra suelta y restos de construcciones bajo el agua.

Con niños pequeños hay que ir con cuidado por eso mismo, no por la temperatura. Y si el nivel del embalse ha empezado a subir, el acceso puede estar embarrado hasta hacerse desagradable aunque las pozas todavía se intuyan.

Qué más hay por la zona

El desplazamiento da para más de una parada. Muy cerca queda Sos del Rey Católico, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Aragón, y volviendo hacia el valle se pasa por San Juan de la Peña y por Jaca. Un día completo puede ser termas por la mañana y monasterio por la tarde.

Si lo que busca es agua caliente sin conducir tanto, en el propio Valle de Tena está el balneario de Panticosa, a menos de media hora de casa y abierto todo el año. Y para planes de agua en general, tenemos reunidas las rutas a los ibones del valle.

Nuestro consejo

Mire el nivel del embalse el día antes, no la semana antes. Es el único dato que decide si el viaje tiene sentido: con el pantano lleno no hay nada que ver y son casi tres horas de coche ida y vuelta para nada. La Confederación Hidrográfica del Ebro publica el porcentaje de llenado a diario.

Lleve calzado que se pueda mojar y ensuciar, y una bolsa para meterlo después. El fondo del embalse es barro y piedra suelta: las chanclas de dedo se quedan clavadas y salir descalzo por ahí es mala idea.

Y vaya entre semana si puede. Es un sitio pequeño, sin servicios y sin vigilancia, y los fines de semana de octubre se junta bastante gente en muy pocos metros de agua caliente.

Preguntas frecuentes

¿Dónde están exactamente las aguas termales de Yesa?
En la orilla del embalse de Yesa, junto a las ruinas del antiguo balneario de Tiermas, en la provincia de Zaragoza, justo en el límite del Pirineo Aragonés con Navarra.

¿Son gratuitas?
Sí. Son pozas naturales de acceso libre. No hay taquilla, pero tampoco hay vestuarios, duchas, papeleras ni socorrista.

¿Cuándo se pueden ver?
Sobre todo en septiembre y octubre, cuando termina la campaña de riegos y el embalse baja. Como referencia práctica, suelen quedar al descubierto cuando el llenado cae por debajo de alrededor del 29 %.

¿A qué temperatura sale el agua?
El manantial sulfuroso brota en torno a los 42 °C. En las pozas, ya mezclada, el agua está claramente caliente pero no quema.

¿Se puede llegar en coche hasta las pozas?
Hasta arriba sí; hasta el agua, según el vehículo. Hay una pista con bastantes baches que baja hasta las pozas y para la que conviene un todoterreno. Lo normal es dejar el coche en el apartadero de la carretera y bajar andando.

Las termas de Yesa son un plan de temporada muy corta y muy concreto: septiembre, octubre y un embalse bajo. Cuando coinciden esas tres cosas, es de los sitios más raros y memorables que se pueden visitar desde el Pirineo Aragonés. Cuando no coinciden, lo mejor que puede hacer este artículo es ahorrarle el viaje.

Qué llevar si vas a bañarte

Las termas de Tiermas no son un balneario: no hay taquillas, ni duchas, ni bar, ni nadie que atienda. Todo lo que necesites tienes que subirlo tú, y eso cambia bastante la experiencia.

Lo imprescindible: toalla, chanclas o escarpines que se puedan mojar —el fondo es de piedra y barro y resbala—, una muda completa de ropa seca y una bolsa para la ropa mojada. Si vas fuera de verano, añade algo de abrigo de verdad para la salida: el contraste entre el agua caliente y el aire frío es brusco.

Lo que se agradece: una linterna o frontal si piensas quedarte al atardecer, agua para beber, y una esterilla o toalla vieja para dejar en la orilla, porque no hay dónde sentarse limpio.

Y algo que no todo el mundo espera: el agua es sulfurosa, así que huele a azufre y ese olor se queda en el bañador y en la toalla. Lleva ropa que no te importe y mete todo en una bolsa aparte para el coche.

Llévate toda la basura de vuelta, incluidas las botellas. Es un sitio sin servicio de limpieza y sin contenedores: lo que queda allí, se queda.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se ven las termas de Tiermas?
Los meses buenos son septiembre y octubre. La razón es agrícola, no turística: cuando termina la campaña de riegos, el embalse ha soltado la mayor parte de su agua y el fondo queda al descubierto.

¿Se puede saber antes de ir si están accesibles?
Sí. La referencia que usa la gente de la zona es el porcentaje de llenado del embalse, que se consulta en los datos de la confederación hidrográfica.

¿Es seguro el acceso?
Se baja por fondo de embalse, con barro y piedra suelta. Calzado cerrado con agarre y, si ha llovido, mejor dejarlo para otro día.

¿Merece la pena en verano?
En verano el embalse suele estar lleno y no se ve nada. Es una visita de final de temporada.

¿Tiene una casa en el Pirineo?

Acompañamos a un número muy corto de propietarios del Valle de Tena y del Serrablo a poner su casa en valor sin perder lo que la hace suya.

Hablar sobre mi propiedad



Etiquetas: Actividades de descanso, alojamiento rural, Casa rural con animales, Casa Rural Montaña, Casas Rurales Pirineo, Escapada montaña, Escapada rural con niños, Escapada rural fin de semana, Escapada rural Pirineo, Escapada rural romántica, Escapadas baratas, Escapadas en pareja, Escapadas fin de semana baratas

Conoce nuestra casa

Comparte en tus redes sociales

Artículos relacionados

Turismo rural en el Pirineo Aragonés: qué hacer en cada estación
Turismo rural Espagne

Consulta disponibilidad