Raquetas de nieve en el Valle de Tena: cómo empezar

Aventura, Nieve

Actualizado · septiembre de 2026

Hay una idea muy extendida y bastante falsa: que en invierno, si no esquías, en el Pirineo no hay nada que hacer. Las raquetas de nieve la desmontan en una mañana.

Son una forma muy sencilla de entrar en la montaña en invierno. No hay que aprender nada, no hay que tener forma física especial y no hay remontes de por medio. Te las pones y andas. Eso es literalmente todo.

Dos personas caminando con raquetas de nieve por una pista nevada del Pirineo aragonés
Una pista nevada del valle. Con esta nieve todavía se anda sin material; con un palmo más, las raquetas dejan de ser un capricho.

Qué son y por qué funcionan tan bien

Una raqueta es una plataforma que se ata a la bota y reparte tu peso sobre más superficie. Sin ellas, en nieve blanda te hundes hasta la rodilla a cada paso y doscientos metros te dejan agotado. Con ellas, caminas.

Llevan además unos pinchos debajo que agarran en nieve dura, así que también sirven para subir laderas heladas donde una bota sola patina.

La curva de aprendizaje es de cinco minutos, y se resume en tres cosas: caminar un poco más abierto de piernas de lo normal, no intentar andar hacia atrás, y usar bastones. Ya está. No hay técnica que estudiar ni equilibrio que entrenar.

Dónde alquilarlas

No hace falta comprarlas para probar. En el valle hay tiendas que alquilan el juego completo —raquetas y bastones— por día, y muchas alquilan también botas de montaña si no tienes. Están todas, con dirección y teléfono, en la guía de tiendas de alquiler de material de montaña.

Un consejo práctico: alquílalas en el valle, no en la estación. Suele salir mejor y, sobre todo, te evita subir hasta arriba para luego darte cuenta de que no hay nieve donde pensabas.

Por dónde empezar

La regla de oro del principiante es sencilla: la primera vez, sobre pista. Un camino forestal o una pista de verano cubierta de nieve es terreno perfecto porque tiene pendiente suave, se ve por dónde va y no hay riesgo de perderse.

En el Valle de Tena y alrededores hay varias zonas que funcionan así:

La pista que sube hacia el ibón de Piedrafita. De las más agradecidas: se gana altura poco a poco por pista ancha y el paisaje cambia según subes. Es la misma que se hace andando en verano, y en Piedrafita de Jaca está el contexto del pueblo.

El valle de Bujaruelo. Fondo de valle llano, pista clara y ambiente de alta montaña sin exponerse a ella. La descripción de verano está en la guía de Bujaruelo.

Los alrededores del embalse de Lanuza. Recorrido corto y casi sin desnivel, con el pueblo y la Foratata de fondo: es el plan de media mañana para un primer día. Lanuza queda cerca.

Ladera nevada con pinos y paredes de montaña en el Valle de Tena, terreno de raquetas de nieve
Terreno de raquetas: nieve continua, pendiente suave y pinos que marcan por dónde va el camino.

Los tiempos y el estado real dependen por completo de cuánta nieve haya ese día, así que no te fíes de los horarios de verano: con nieve blanda, lo mismo cuesta el doble.

Lo que hay que tomarse en serio

Las raquetas son fáciles. La montaña en invierno no. Esta es la parte que muchas guías se saltan y es la que de verdad importa:

Aludes. Es el riesgo real. No depende de lo bien que camines, sino de dónde pisas y de cómo está la nieve ese día. La norma para quien empieza: ir por pista y fondo de valle, no cruzar laderas empinadas, y consultar el boletín de peligro de aludes antes de salir. Con aviso alto, se cambia el plan y no pasa nada.

El parte, siempre. En invierno el tiempo cambia rápido y una niebla sobre nieve borra las referencias por completo. Si el parte da frente por la tarde, se sale temprano y se vuelve pronto.

No ir solo la primera vez. Ni la segunda. Con nieve, un tobillo torcido a una hora del coche deja de ser una anécdota.

Anochece muy pronto. En diciembre y enero, a las seis es noche cerrada. Hay que calcular la vuelta con margen y llevar frontal aunque no se piense usar.

Si hay dudas, guía. En el valle hay empresas que llevan salidas de raquetas de medio día con el material incluido. Para un primer día es la mejor inversión: enseñan a mirar la nieve, que es lo que no se aprende de un artículo.

Huella solitaria subiendo una loma nevada en el Pirineo aragonés
Una sola huella en una loma nevada. Precioso, y exactamente el tipo de terreno que hay que saber leer antes de pisarlo.

Qué llevar

Botas de montaña impermeables y altas de caña. Es lo único realmente imprescindible aparte de las raquetas: con zapatillas se moja el pie en diez minutos y el día se acaba.

Polainas, si hay nieve profunda. Evitan que entre nieve por la caña. Se alquilan con el resto.

Bastones con rosetas grandes (las anchas, no las de verano). Los prestan con las raquetas.

Ropa por capas, con impermeable y guantes de repuesto. Caminar con raquetas calienta más de lo que parece: se suda subiendo y se enfría al parar.

Gafas de sol y crema. La nieve refleja muchísimo y quema aunque haga frío.

Agua y comida. Con frío no entran ganas de beber y se deshidrata uno igual.

Con niños y con perro

Con niños funciona muy bien a partir de los siete u ocho años, y la clave es ajustar la ambición: una hora de ida por pista llana, merienda en la nieve y vuelta. Más planes de invierno para familias en Pirineo con niños.

Con perro es de los planes que más disfrutan, sobre todo si la nieve no está demasiado profunda —en nieve blanda y honda se agotan rápido, porque ellos no llevan raquetas—. En Pirineo con perro está el detalle por zonas.

Raquetas o esquí de travesía

Es la duda típica de quien ya ha probado las raquetas y se pregunta si dar el paso. La diferencia real no es el precio del material, es esta: con raquetas se sube y se baja andando; con esquís de travesía se sube andando y se baja esquiando.

El travesía exige saber esquiar fuera de pista razonablemente bien, y es una actividad de montaña seria. Las raquetas no exigen nada previo. Si nunca has pisado nieve fuera de una estación, el orden lógico es empezar por raquetas una temporada y ya se verá.

Un día tipo, de principio a fin

La noche antes: mirar el parte y el boletín de aludes, y decidir la zona en función de eso, no al revés. Dejar preparado el material.

Por la mañana: recoger las raquetas en la tienda —si están alquiladas— y salir pronto. En invierno las mejores horas son las de la mañana: la nieve está más dura, se anda mejor y hay menos riesgo de que cambie el tiempo.

En marcha: ponerse las raquetas donde empieza la nieve continua, no antes. Ritmo tranquilo, parada corta para comer algo y vuelta con tiempo de sobra antes de que caiga la tarde.

Al volver: botas y ropa a secar en cuanto se llega. Es el detalle que separa un buen día del día siguiente con las botas mojadas.

Y si el día se tuerce y no hay nieve donde se esperaba, el valle tiene plan B de sobra: los pueblos, el balneario (consulta antes si está abierto) o la ruta del Serrablo.

Cuándo es la temporada

Depende de la nieve, no del calendario. En años normales hay nieve suficiente en cotas medias desde diciembre hasta marzo o abril, y a veces antes y después arriba. La diferencia con el esquí es que las raquetas no necesitan que abra nadie: en cuanto la nieve cubre, se puede ir.

Eso las convierte en el comodín perfecto de dos momentos del año: el puente de diciembre, cuando la estación puede abrir solo parcialmente, y el final de temporada, cuando abajo ya no hay nieve pero arriba sí.

Pueblo del Valle de Tena nevado junto al embalse
Cuando la nevada llega abajo, el plan empieza en la puerta de casa.

Preguntas frecuentes

¿Hay que saber esquiar para usar raquetas?
No, no tienen nada que ver. Si sabes andar, sabes usarlas. La técnica se aprende en cinco minutos.

¿Hace falta estar en forma?
Menos de lo que parece si vas por pista y sin desnivel fuerte. Eso sí, caminar sobre nieve cansa bastante más que sobre tierra: calcula que un recorrido te va a costar más tiempo y más esfuerzo que el mismo en verano.

¿Dónde se alquilan en el Valle de Tena?
En tiendas de material de montaña del valle, por día y normalmente con bastones incluidos. Están recogidas en nuestra guía de tiendas de alquiler, con dirección y teléfono.

¿Se pueden usar en las pistas de esquí?
No. Las pistas son para esquiadores y caminar por ellas es peligroso para todos. Las raquetas van por fuera del dominio esquiable, por pistas forestales y caminos.

¿Es peligroso?
La actividad en sí no. El terreno sí puede serlo: el riesgo real son los aludes. Yendo por pista y fondo de valle, sin cruzar laderas empinadas y consultando el boletín de aludes antes de salir, se reduce muchísimo.

¿Qué botas necesito?
De montaña, impermeables y con caña alta. Es lo único que no conviene improvisar.

¿Se puede ir con niños?
Sí, a partir de siete u ocho años, con recorridos cortos y llanos. Las raquetas infantiles existen y también se alquilan.

¿Y con perro?
Sí, y es de los planes que más disfrutan. Ojo en nieve muy profunda: se cansan mucho porque se hunden.

¿Cuándo hay nieve suficiente?
En años normales de diciembre a marzo o abril en cotas medias, pero depende de cada invierno. Al no depender de que abra ninguna estación, se puede ir en cuanto la nieve cubre.

La base para un día de nieve

Casa Biescas está en Gavín, a 3 km de Biescas, puerta de acceso al Valle de Tena. Casa entera para hasta nueve personas, con chimenea para cuando se vuelve de la nieve.

Ver disponibilidad

Si el plan es esquiar, está la guía de estaciones. Y si el viaje cae antes de que llegue la nieve, noviembre tiene su propia guía.

Casa Biescas, en Gavín

Casa Biescas está en Gavín, una entidad local menor del municipio de Biescas, en la comarca del Alto Gállego.

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