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Los pueblos más bonitos cerca de Biescas y Sabiñánigo

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Entre Sabiñánigo y Sallent de Gállego hay poco más de cuarenta kilómetros de carretera y, a los lados, una docena larga de pueblos de piedra. La mayoría de la gente los ve pasar por la ventanilla camino de las pistas o de una ruta. Merecen bastante más que eso.

Esta es la lista que damos a nuestros huéspedes, con lo que tiene cada uno. Todos están escritos desde aquí, uno a uno, y todos quedan a un rato corto de coche de Gavín.

Antes de nada: aquí hay dos zonas, no una

Es la confusión más común y cambia lo que vais a ver.

El Serrablo es la parte de abajo, de Sabiñánigo hasta Biescas. Está a menos altura, es más verde y lo que guarda son iglesias mozárabes de los siglos X y XI, con sus torres de campanario cuadradas y sus frisos de baquetones. Es un conjunto raro en Europa y se ve en una mañana.

El Valle de Tena empieza en Biescas y sube hasta Sallent. Aquí los pueblos están más altos, son más pequeños y son de montaña de verdad: piedra, pizarra, chimeneas troncocónicas y el embalse de Búbal en medio.

Si venís un fin de semana, lo sensato es dedicar una mañana a cada zona en vez de mezclarlas.

Iglesia de piedra con torre de campanario cuadrada y cementerio, en Oliván, Serrablo
La torre cuadrada y los ábsides con arcos ciegos: así se reconoce una iglesia del Serrablo.

Los del Serrablo, de camino hacia arriba

Estos tres se hacen en la misma salida, y los tres son de los que se pasa de largo.

Senegüé

Por Senegüé pasa todo el mundo camino del Valle de Tena y casi nadie se para. Lo que casi nadie sabe es que el pueblo está construido encima de una morrena glaciar. Es del municipio de Sabiñánigo, en el Serrablo. Qué ver en Senegüé.

Orós Bajo

Del municipio de Biescas. Guarda Santa Eulalia, probablemente la iglesia más antigua de todo el conjunto del Serrablo. Si solo vais a entrar en una iglesia mozárabe del valle, que sea esta. Qué ver en Orós Bajo.

Oliván

A 893 metros, ya fuera del Valle de Tena. Un pueblo pequeño de paso que guarda una de las iglesias más antiguas y más raras del Pirineo aragonés. Qué ver en Oliván.

Y en los dos extremos de esta zona están los dos pueblos grandes: Biescas, a 3 km de casa, y Sabiñánigo, a 25 minutos, que es donde está el supermercado, la gasolinera y el museo.

Casas de piedra de Sandiniés en ladera, con la montaña detrás
Sandiniés, de los que menos han cambiado de todo el valle.

Los del Valle de Tena

De aquí para arriba cambia el paisaje. Van ordenados según se sube.

Piedrafita de Jaca

A 1.242 metros y unos 60 habitantes, a los pies de la Sierra de la Partacua y bajo la mole de la Peña Telera. Del municipio de Biescas. Arriba está su ibón, que es de los paseos más agradecidos del valle. Qué ver en Piedrafita de Jaca.

Hoz de Jaca

74 habitantes a 1.272 metros, colgado sobre el embalse de Búbal. Es literalmente un balcón: desde el pueblo se ve medio Valle de Tena de una sola mirada. Si solo podéis subir a uno, subid a este. Qué ver en Hoz de Jaca.

Búbal

Todo el mundo conoce el embalse. Casi nadie sabe que Búbal era antes un pueblo, ni que ese pueblo sigue en pie por encima del agua. No es una visita alegre, pero es la que mejor explica lo que pasó en este valle. Qué ver en Búbal.

El Pueyo de Jaca

Unos 89 habitantes a 1.091 metros, a orillas del embalse y justo donde se juntan el Gállego y el Caldarés. Pertenece al municipio de Panticosa. Qué ver en El Pueyo de Jaca.

Panticosa

Ojo, que hay dos Panticosas y conviene saberlo antes de poner el destino en el navegador: el pueblo, a 1.184 metros, con sus casas de piedra; y el Balneario, ocho kilómetros más arriba, a 1.636 metros, metido en un circo de montañas. Qué ver en Panticosa.

Tramacastilla de Tena

A 1.224 metros, en la margen del valle que mira de frente a la Partacua. Poca gente todo el año y mucha en verano y en nieve. Del municipio de Sallent de Gállego. Qué ver en Tramacastilla de Tena.

Sandiniés

Unos 50 habitantes a 1.294 metros, a los pies de la Partacua. De todos los pueblos del Valle de Tena, es el que menos ha cambiado. Si buscáis el pueblo de piedra sin retocar, es este. Qué ver en Sandiniés.

Lanuza

Desde la carretera parece un pueblo de piedra más, bonito y quieto junto al embalse. Lo que no se ve desde el coche es que estuvo vacío casi veinte años, medio derruido y sentenciado. Hoy vuelve a estar habitado. Qué ver en Lanuza.

Si solo tenéis una tarde

La ruta corta que damos siempre: subir a Hoz de Jaca por la vista, bajar a Lanuza a dar la vuelta al embalse y volver por El Pueyo de Jaca. Son tres pueblos, poca carretera y el paisaje del valle entero.

Si el día está feo y no apetece mirador, cambiadla por la de abajo: Orós Bajo y Oliván, que son iglesias y se ven igual de bien con niebla.

Lo que no conviene hacer

Intentar verlos todos el mismo día. Es la equivocación clásica. Son carreteras de montaña, con curvas, y al quinto pueblo ya nadie se baja del coche.

Ir a Panticosa sin saber a cuál vais. El pueblo y el Balneario están a ocho kilómetros y a 450 metros de desnivel de diferencia. Mucha gente pone «Panticosa» en el navegador esperando el circo de montañas y acaba en la plaza del pueblo, o al revés.

Subir en invierno sin mirar la carretera. Varios de estos pueblos están en alto y el acceso se complica con nieve.

Casas de piedra de Búbal con la niebla bajando por la pared de roca
Búbal. El embalse se llevó el fondo del valle; el caserío sigue en pie por encima del agua.

Por qué están medio vacíos (y por qué eso importa al verlos)

Si vais pueblo por pueblo os va a llamar la atención lo mismo que nos llamó a nosotros: mucha casa de piedra preciosa y muy poca gente. Sandiniés tiene unos cincuenta habitantes. Piedrafita de Jaca, unos sesenta. Hoz de Jaca, setenta y cuatro.

No es casualidad ni es solo la despoblación general del campo. En este valle pasó además otra cosa: se construyeron embalses y se vació lo que había debajo. Búbal desapareció como pueblo vivo y su caserío sigue ahí, por encima del agua. Lanuza fue expropiado y estuvo casi veinte años vacío y medio derruido, sentenciado a desaparecer, hasta que se recuperó.

Saber esto cambia bastante la visita. Lo que estáis viendo no es un pueblo pequeño y pintoresco: es lo que quedó. Y explica por qué hay casas rehabilitadas al lado de casas hundidas, y por qué en algunos sitios la plaza es enorme para la gente que vive allí.

También explica el otro lado: los que resistieron lo hicieron agarrándose al turismo de montaña, y por eso el mismo pueblo puede tener cuarenta vecinos en noviembre y estar lleno en febrero.

Cuándo ir

Mayo y junio son probablemente los mejores meses: todo verde, el deshielo bajando con fuerza y ni un autobús. Julio y agosto llenan el valle, pero los pueblos pequeños siguen tranquilos entre semana. Septiembre y octubre son los dos meses que nosotros recomendaríamos si se puede elegir. De diciembre a marzo manda la nieve y el valle se vuelve otro sitio.

Todos estos pueblos quedan a un rato de Gavín. Casa Biescas es una casa entera para hasta nueve personas, a 3 km de Biescas, con jardín cerrado, chimenea y aparcamiento cubierto.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el pueblo más bonito del Valle de Tena?
Depende de qué busquéis. Si queréis la vista, Hoz de Jaca, que está colgado sobre el embalse. Si queréis el pueblo de piedra sin retocar, Sandiniés. Si queréis una historia que contar en la cena, Búbal o Lanuza. Y si vais con gente que no anda, Panticosa pueblo es el más cómodo.

¿Se pueden ver todos en un día?
Se puede, pero sale mal. Son muchos kilómetros de carretera de montaña y acabáis viendo doce plazas iguales. Lo que funciona es una mañana en el Serrablo (Senegüé, Orós Bajo, Oliván) y otra en el valle (Hoz de Jaca, Lanuza, Panticosa).

¿Qué son las iglesias del Serrablo?
Un conjunto de iglesias de los siglos X y XI, con torres de campanario cuadradas y frisos de baquetones, repartidas por los pueblos entre Sabiñánigo y Biescas. Santa Eulalia, en Orós Bajo, es probablemente la más antigua del conjunto.

¿Cuál es el pueblo que quedó bajo el embalse?
Búbal. El embalse se llevó el fondo del valle, pero el pueblo sigue en pie por encima del agua. Lanuza corrió una suerte parecida y estuvo vacío casi veinte años, aunque ese sí se recuperó.

¿Se puede ir con niños?
Sí, y algunos funcionan especialmente bien: Hoz de Jaca por la vista y Lanuza por el paseo junto al agua. Lo que cansa a los niños no son los pueblos, son los trayectos entre uno y otro. Tenemos una guía entera del Pirineo con niños.

¿Y con perro?
Los pueblos no son problema; lo que hay que mirar son los espacios protegidos. Está todo en la guía del Pirineo con perro.

¿Merecen la pena en invierno?
Mucho, y es cuando menos gente hay. La pega es práctica: varios están en alto y con nieve conviene mirar el estado de las carreteras antes de subir, sobre todo a Hoz de Jaca y a Sandiniés.

¿Cuál es el más cercano a Biescas?
Orós Bajo y Oliván están a un paso, ya en el municipio de Biescas. Gavín, donde está la casa, queda a 3 km del propio Biescas.

Y si queréis más

Cada pueblo tiene su propia página, con lo que ver, dónde aparcar y qué ruta sale de allí. Están todas ordenadas en la Guía para descubrir el Pirineo, junto con las rutas, los ibones y las estaciones.

¿Organizando la escapada? Esto lo escribimos desde Casa Biescas, en Gavín, a 3 km de Biescas: una casa entera para hasta nueve personas, con tres dormitorios en suite, jardín cerrado, chimenea y aparcamiento cubierto. Formigal a 30 minutos y Ordesa a 40.

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